Europa intenta mantener las luces encendidas
Los problemas energéticos de Europa no dejan de agravarse, con la llegada del invierno y el corte de las exportaciones de gas natural por parte de Rusia.
Los líderes de la Unión Europea están tratando de alejar al continente de una crisis financiera, proponiendo intervenciones de emergencia que incluyen recortar los beneficios de las empresas energéticas, «incentivar» el ahorro energético y establecer límites máximos de precios para todo el gas, y no solo el de Rusia. Aun así, varios proyectos de hidrógeno verde, un posible sustituto del gas natural, están en suspenso. En el Reino Unido, la primera ministra Liz Truss anunció un límite máximo para las facturas de energía de los hogares y un fondo para ayudar a las empresas eléctricas a acceder a liquidez adicional. China, por su parte, podría añadir nuevas centrales eléctricas de carbón tras una serie de crisis energéticas.
En EE. UU., California apenas está evitando los cortes rotativos de electricidad, lo que pone de relieve cómo las redes eléctricas se han vuelto vulnerables ante condiciones meteorológicas extremas a medida que pasan de los combustibles fósiles a las energías renovables.